WASHINGTON.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a reclamar este lunes el fin de la guerra entre Rusia y Ucrania, al señalar las consecuencias humanas y económicas de un conflicto que comenzó con la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022.
Trump sostuvo en una publicación en redes sociales que Rusia ha perdido el control de parte de su industria del diésel como consecuencia de la guerra y aseguró que numerosas refinerías han sido destruidas o se encuentran temporalmente fuera de servicio.
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El mandatario calificó la guerra de “absurda” y “sin fin” y afirmó que debe terminar. También aseguró que unas 25,000 personas, principalmente militares, mueren cada mes debido al conflicto. Esa cifra corresponde a una afirmación de Trump y no a un balance independiente verificado.
Ataques afectan refinerías rusas
Las declaraciones se producen en momentos en que los ataques ucranianos contra instalaciones energéticas rusas han provocado importantes interrupciones en la capacidad de refinación del país.
Reuters informó el 15 de septiembre que seis de las principales refinerías rusas productoras de diésel habían reducido considerablemente su actividad o detenido operaciones después de ataques con drones. Esas instalaciones representan aproximadamente la mitad de la producción rusa de diésel.
Las interrupciones han contribuido a reducir la disponibilidad del combustible y Rusia ha aplicado restricciones a las exportaciones para proteger el abastecimiento interno. Sin embargo, datos más recientes indican que la producción rusa mostró cierta recuperación en agosto, aunque continuaba siendo insuficiente para restablecer completamente las exportaciones.
Trump mantiene presión para alcanzar un acuerdo
La administración estadounidense mantiene gestiones diplomáticas para intentar avanzar hacia el fin del conflicto. A principios de septiembre, enviados estadounidenses viajaron a Moscú y posteriormente a Kyiv para mantener conversaciones con los presidentes Vladimir Putin y Volodymyr Zelenskyy.
Las negociaciones continúan enfrentando diferencias. Ucrania ha manifestado disposición a considerar un cese de ataques contra infraestructuras energéticas si Estados Unidos puede garantizar que Rusia cumplirá un acuerdo equivalente, mientras Kyiv sostiene que necesita garantías verificables antes de comprometerse.
Washington también incrementó recientemente la presión económica sobre Moscú. El 18 de septiembre, Trump firmó una nueva legislación de sanciones dirigida, entre otros sectores, contra las industrias energética y de defensa de Rusia.



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