El arresto de un hombre acusado de ingresar armado con un machete a la Escuela Primaria Mencía, en el municipio de Paraíso, Barahona, y amenazar de muerte a su director no ha devuelto la tranquilidad a la comunidad educativa.
Este martes, apenas 102 de los 800 estudiantes matriculados acudieron a recibir docencia, luego del incidente ocurrido la tarde del lunes.
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El detenido fue identificado como Algenis Ferreras, quien, según el director del plantel, Joselin Lebrón, habría saltado la pared perimetral trasera de la escuela portando un machete y vociferando que iba a matarlo.
El hecho generó temor entre estudiantes, maestros y padres, muchos de los cuales decidieron dejar a sus hijos en sus hogares por miedo a que se repita una situación similar.
Lebrón explicó que también surgieron versiones sobre la posible presencia de un arma de fuego durante el incidente, aunque esa información no ha sido confirmada por las autoridades.
Ferreras fue entregado a los organismos correspondientes por sus propios familiares, mientras avanzan las investigaciones para establecer las circunstancias del caso.
El miedo mantiene a cientos fuera de las aulas
De acuerdo con el director, entre 102 y 103 alumnos acudieron este martes a clases, lo que significa que cerca de 700 estudiantes permanecieron ausentes.
Lebrón dijo que desde la tarde del lunes comenzó a recibir llamadas de padres preocupados por el estado emocional de sus hijos, algunos de los cuales presenciaron los momentos de tensión dentro del plantel.
Aseguró que varios niños han manifestado que no quieren regresar a la escuela, mientras otros han tenido dificultades para dormir tras lo ocurrido.
El educador consideró preocupante que una situación de violencia haya afectado la tranquilidad de cientos de estudiantes que acudían al centro para recibir docencia.
A su juicio, será necesario desarrollar un proceso de acompañamiento para que los alumnos recuperen la confianza y puedan retomar sus actividades académicas con normalidad.
Pide investigar posible instigación
Lebrón pidió a la Policía Nacional y al Ministerio Público ampliar las investigaciones para determinar si Ferreras actuó por cuenta propia o si pudo haber sido instigado por otras personas.
El director aclaró que sus sospechas no constituyen una acusación formal contra terceros, sino una preocupación que espera sea examinada por los organismos investigadores.
Explicó que el detenido no era desconocido para el personal del centro, debido a que acostumbraba presentarse a solicitar alimentos y recibía comida de manera habitual.
Incluso, afirmó que el mismo lunes, antes de las amenazas, Ferreras acudió a la escuela y se le ofreció comida.
Lebrón dijo que esa situación le genera interrogantes, especialmente porque aseguró no haber tenido problemas personales con el detenido.
Un estudiante alertó al director
El director relató que se encontraba almorzando en la biblioteca cuando un estudiante llegó nervioso para advertirle que un hombre había ingresado al plantel y amenazaba con matarlo.
Según explicó, inicialmente no comprendió la gravedad de la situación, pero luego otros estudiantes y profesores confirmaron que se estaba produciendo un incidente dentro de la escuela.
Algunos niños lloraban y otros presentaban señales de nerviosismo por la presencia del individuo.
Lebrón indicó que, conforme a versiones recibidas, Ferreras habría relacionado su comportamiento con un supuesto incidente en el que estudiantes lanzaban piedras fuera del centro educativo.
No obstante, sostuvo que ninguna diferencia vinculada a alumnos justifica que una persona ingrese armada a una escuela y amenace a un docente.
Solicitudes de seguridad siguen sin respuesta
El caso volvió a poner sobre la mesa la falta de vigilancia en la Escuela Primaria Mencía.
Lebrón denunció que antes del incidente había depositado comunicaciones ante el Distrito Educativo 01-02 de Enriquillo solicitando agentes de la Policía Escolar para proteger a estudiantes, profesores y empleados.
También dijo que había pedido el nombramiento de maestros para cubrir necesidades del plantel, sin que hasta el momento todas esas solicitudes hayan sido atendidas.
El director aseguró que cuenta con constancias de recepción de los documentos entregados a las autoridades educativas.
Consideró que la presencia de policías escolares permitiría fortalecer los controles de acceso y responder con mayor rapidez ante situaciones de riesgo.
Piden apoyo psicológico para estudiantes
Además de reforzar la seguridad, Lebrón solicitó al Ministerio de Educación disponer la intervención de profesionales de orientación y psicología para atender a los estudiantes afectados emocionalmente.
Explicó que numerosos padres han reportado cambios en el comportamiento de sus hijos, por lo que entiende necesario desarrollar actividades de orientación para recuperar la tranquilidad.
El educador sostuvo que la prioridad debe ser garantizar que los niños continúen su formación académica en un ambiente seguro.
La ausencia masiva registrada este martes, afirmó, evidencia la preocupación de las familias y la necesidad de adoptar medidas inmediatas para restablecer gradualmente la asistencia escolar.



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