Instituto Duartiano reconoce al cónsul Chú Vásquez en gala patriótica en Nueva York

Entre aplausos y consignas patrióticas, el mensaje final fue claro y compartido por todos los presentes. Juan Pablo Duarte sigue vivo en cada dominicano que ama su patria, defiende sus valores y se mantiene fiel a su historia, aun lejos de la tierra que lo vio nacer. “¡Que viva Juan Pablo Duarte! ¡Que viva la República Dominicana!”, concluyó Chú.
0
13

Nueva York.- En una noche marcada por el civismo, la memoria histórica y el orgullo de pertenencia, el Instituto Duartiano de Estados Unidos entregó un reconocimiento al cónsul general de la República Dominicana en esta ciudad, Jesús Vásquez Martínez (Chú) durante una cena de gala celebrada el sábado 24 de enero en un acto formó parte de un amplio programa conmemorativo por el 213 aniversario del natalicio de Juan Pablo Duarte, que incluyó además una ofrenda floral conjunta con el consulado dominicano.

La ceremonia, realizada en el corazón de la diáspora dominicana, reunió a líderes comunitarios, representantes institucionales y miembros de la comunidad, en un ambiente donde la solemnidad patriótica se combinó con el reconocimiento a una gestión consular que ha buscado redefinir su vínculo con los dominicanos en el exterior.

El homenaje al cónsul Vásquez se sustentó en su trayectoria como servidor público del gobierno encabezado por el presidente Luis Abinader. Exsenador y el gobernador provincial más joven que ha tenido el país, Chú Vásquez ha logrado ganarse el respeto de la diáspora dominicana en la Gran Manzana por iniciativas orientadas a fortalecer la relación entre el Estado dominicano y sus comunidades en el exterior.

Entre esas acciones destaca la implementación del Plan Estratégico 2025-2028, concebido como una hoja de ruta para transformar el rol del consulado y ampliar su impacto comunitario. Bajo ese marco, decenas de estudiantes meritorios de origen dominicano han sido reconocidos y llevados a la República Dominicana, donde sostuvieron encuentros con autoridades nacionales, incluyendo una recepción en el Palacio Nacional, visitas institucionales y un acercamiento directo a sus raíces históricas y culturales; plan que también contempla medidas de apoyo a comerciantes, profesionales y organizaciones comunitarias, con el objetivo de restablecer vínculos que durante años permanecieron debilitados.

Durante el acto, el presidente del Instituto Duartiano de Estados Unidos, el periodista Adalberto Domínguez, ofreció declaraciones a los medios de la diáspora, en las que destacó el alcance de las actividades organizadas por la entidad, que este año conmemora seis décadas de fundada en esta metrópoli, reafirmando su misión patriótica fuera del territorio nacional.

El momento central de la noche estuvo marcado por las palabras del cónsul Vásquez, quien subrayó que recordar a Juan Pablo Duarte trasciende la evocación histórica y se convierte en un compromiso permanente con los valores que dieron origen a la República Dominicana. Celebrar el natalicio del Padre de la Patria en Nueva York, afirmó, es una manera de confirmar que Duarte vive en cada dominicano que honra su país con dignidad, sin importar la distancia geográfica.

En su intervención, el diplomático resaltó el legado de principios inquebrantables, sacrificio y amor absoluto por la patria que caracterizó a Duarte, recordando que la nación se honra con hechos, conducta y trabajo honrado; señaló además que dondequiera que haya un dominicano, hay esfuerzo, fe y esperanza, y que esa realidad impone el deber de representar al país con orgullo y responsabilidad.

El cónsul aprovechó la ocasión para felicitar a la nueva directiva del Instituto Duartiano en Estados Unidos y reconocer la labor de la directiva saliente. De manera especial, destacó el liderazgo de Adalberto Domínguez, a quien definió como un aliado cercano del Consulado General de la República Dominicana en Nueva York en la promoción de los valores duartianos y el fortalecimiento de la identidad nacional en la diáspora.

Como gesto de gratitud, el consulado hizo entrega de una placa de reconocimiento a Domínguez, en reconocimiento a su compromiso patriótico, su vocación de servicio y su contribución sostenida a la difusión de los ideales de Juan Pablo Duarte en la comunidad dominicana de Nueva York.

La velada concluyó con un llamado a la unidad y al trabajo conjunto entre las instituciones patrióticas y el Estado dominicano en el exterior, reafirmando el compromiso de mantener vivos los valores fundacionales de la República y de transmitir a las nuevas generaciones el significado profundo de ser dominicano.

Entre aplausos y consignas patrióticas, el mensaje final fue claro y compartido por todos los presentes. Juan Pablo Duarte sigue vivo en cada dominicano que ama su patria, defiende sus valores y se mantiene fiel a su historia, aun lejos de la tierra que lo vio nacer. “¡Que viva Juan Pablo Duarte! ¡Que viva la República Dominicana!”, concluyó Chú.

Comments are closed.