¡Indignado! Vakeró denuncia presunto maltrato del personal de un centro médico

El cantante de música urbana y rapero Manuel Varet, conocido artísticamente como Vakeró, denunció públicamente a través de sus redes sociales el mal momento que vivió la madrugada de este jueves al acudir a un centro médico junto a su hijo de dos años, quien presentaba complicaciones de salud.
Según relató el artista, el niño llegó al centro en condición delicada, llorando y vomitando, lo que motivó una atención de emergencia. Durante el procedimiento para canalizar al infante, una enfermera falló en el intento, provocándole una herida que comenzó a sangrar. Vakeró aseguró que, al notar la lesión en su hijo, manifestó su preocupación, pero recibió una respuesta fría por parte del personal de enfermería, quien expresó: “Sí, porque se dañó”, en un tono que calificó como seco y carente de empatía.
Ante la actitud mostrada, el artista indicó que decidió retirarse del lugar con su hijo. Sin embargo, afirmó que la reacción de la enfermera fue aún más alarmante cuando les dijo: “Tienen que agarrarlo bien, porque si no vamos a durar la noche entera en esto”, comentario que, según denunció, evidenció cansancio y falta de sensibilidad.
El cantante explicó que al reclamar la forma en que se dirigía a ellos y, especialmente, a un niño de apenas dos años, la respuesta que recibió fue contundente y dolorosa: “Él es hijo de ustedes, no el hijo mío”.
“Lo que vivimos esta madrugada no fue un simple mal rato, fue una falta de humanidad”, expresó Vakeró en su desahogo, asegurando que en un centro de salud no se puede perder de vista que se está tratando con seres humanos, y mucho menos con niños en estado vulnerable.
Asimismo, manifestó que su denuncia no responde únicamente a la indignación como padre, sino también como ciudadano, al considerar que situaciones como esta pueden repetirse con cualquier familia que acuda a un centro médico en busca de ayuda.
Finalmente, hizo un llamado directo a los responsables del centro de salud para que revisen con seriedad la conducta de su personal, recordando que en las emergencias no entran “casos”, sino personas, niños y padres desesperados que merecen respeto, tacto y sensibilidad en momentos de angustia.

















