La incertidumbre que durante días envolvió la muerte de una niña en la provincia Espaillat encontró finalmente una respuesta en los laboratorios del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), donde la ciencia habló con la contundencia que muchas veces las especulaciones no permiten escuchar.
El fiscal titular de la provincia Espaillat, magistrado Yorelbin Rivas, dio a conocer los resultados oficiales de la autopsia practicada a la menor, revelando que su fallecimiento estuvo relacionado con graves patologías congénitas que padecía desde antes de su muerte y no con hechos de violencia ni con una actuación médica incorrecta.
Recibe alertas de última hora
Inmigración, Nueva York, República Dominicana y noticias de investigación directamente en tu teléfono y computadora.

Gratis y puedes cancelar en cualquier momento.
El informe médico-legal establece que la niña falleció a causa de complicaciones derivadas de una macrocefalia y una cardiomegalia, esta última caracterizada por el agrandamiento del corazón. Ambas condiciones representaban un cuadro clínico complejo que comprometía seriamente su estado de salud.
Con esas conclusiones, el Ministerio Público descartó de manera categórica cualquier evidencia de maltrato físico. La autopsia no encontró señales de golpes, contusiones ni lesiones compatibles con actos de violencia. Del mismo modo, la investigación excluyó la existencia de mala práctica médica durante la atención recibida por la menor.



Comentarios (0)
Sé el primero en participar en la conversación.