MISSAUKEE, Michigan.— La búsqueda de Chad Hickman terminó en una zona boscosa del norte de Michigan, cerca de un lago y lejos de la primera vivienda donde la Policía había comenzado a reconstruir una cadena de violencia que dejó seis personas muertas, incluido el propio sospechoso.
Durante varias horas, las autoridades advirtieron que Hickman estaba armado y era peligroso. Para entonces, los agentes ya habían encontrado varios cadáveres y trataban de determinar hasta dónde se había extendido la tragedia. La alerta provocó un amplio despliegue policial por comunidades rurales del condado de Missaukee.
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La Policía Estatal de Michigan confirmó posteriormente que Hickman, de 39 años, fue encontrado muerto. Junto a su cuerpo apareció otra persona sin vida. Con ese hallazgo terminó la búsqueda del sospechoso, pero comenzó una investigación mucho más compleja sobre lo sucedido en tres escenarios diferentes.
La emergencia había comenzado alrededor de las 11:40 de la mañana del viernes 14 de agosto, cuando agentes estatales fueron enviados a una vivienda de South LaChance Road, en Lake Township, tras recibir un reporte sobre una persona herida de bala.
Al entrar en la propiedad, los policías encontraron a tres personas muertas y a una cuarta gravemente herida. La persona sobreviviente fue trasladada a un hospital, donde permanecía en estado crítico de acuerdo con la información más reciente divulgada por las autoridades.
Hickman ya no se encontraba en la residencia cuando llegaron los agentes. Los investigadores lo identificaron como sospechoso y pusieron en marcha una operación de búsqueda en la que participaron equipos de respuesta de emergencia, unidades caninas y recursos de aviación de la Policía Estatal.
La advertencia se propagó rápidamente por el condado. Las autoridades pidieron a los residentes que no se acercaran a Hickman si lo veían y que informaran inmediatamente a la Policía. También solicitaron evitar las áreas donde se desarrollaba el operativo.
Mientras avanzaba la búsqueda, los agentes llegaron a una segunda vivienda del condado de Missaukee. Allí encontraron a una cuarta víctima mortal. El descubrimiento confirmó que la violencia no había quedado limitada a la primera propiedad y obligó a los investigadores a ampliar el perímetro.
La Policía también difundió información sobre el vehículo que presuntamente conducía Hickman. Se trataba de una camioneta blanca con una compuerta trasera de color diferente. Esa descripción se convirtió en una de las principales pistas para seguir su desplazamiento después de abandonar la primera escena.
La camioneta fue localizada más tarde cerca de una zona boscosa próxima a Whitlock Lake, en Caldwell Township. Los equipos concentraron allí la búsqueda y finalmente encontraron dos cadáveres: el de Hickman y el de otra persona.
La secuencia dejó cinco víctimas y al sospechoso muertos. Una séptima persona continuaba hospitalizada en condición crítica.
La Policía Estatal aclaró que ya no existía una amenaza activa para la población después de localizar a Hickman. Sin embargo, la investigación permanecía abierta y los agentes continuaron trabajando durante la noche para procesar las viviendas, el área boscosa y cualquier otro lugar relacionado con los hechos.
Las autoridades no han revelado las identidades ni las edades de las cinco víctimas. Esa información permanecerá reservada hasta completar las notificaciones a sus familiares.
Tampoco se ha explicado qué relación existía entre Hickman y las personas atacadas. Se desconoce si todas las víctimas pertenecían a una misma familia, si residían en las propiedades donde fueron encontradas o por qué el sospechoso se habría desplazado entre diferentes lugares.
La causa de la muerte de Hickman tampoco había sido divulgada. Las autoridades no han informado si murió por una herida autoinfligida, durante algún enfrentamiento o bajo otras circunstancias. Tampoco han determinado públicamente cómo murió la persona encontrada junto a él en el bosque.
El motivo de los ataques continúa bajo investigación. Hasta ahora, la Policía no ha presentado una teoría oficial ni ha revelado la clase de arma utilizada, el número de disparos realizados o la secuencia exacta de las muertes.
La gobernadora Gretchen Whitmer informó que fue puesta al tanto de lo sucedido y que continuaba siguiendo el desarrollo de la investigación. Expresó sus condolencias a las víctimas, sus familiares y la comunidad de Missaukee.
La teniente Ashley Miller, portavoz de la Policía Estatal de Michigan, describió la situación como desgarradora para la comunidad y difícil para los investigadores encargados de examinar las distintas escenas.
La búsqueda del hombre que durante horas mantuvo en alerta al condado ya terminó. Para las autoridades, sin embargo, permanece pendiente la parte más delicada: establecer qué ocurrió dentro de aquellas viviendas, cómo se conectan las cinco víctimas y qué llevó a una mañana de verano en una comunidad rural de Michigan a terminar con seis personas muertas.



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