Destacan importancia de la presa de cola para el futuro de Barrick en RD

El presidente y CEO de Barrick Gold Corporation, Mark Bristow, resaltó ayer el papel fundamental de la minería como motor del desarrollo global y explicó que, desde el inicio de su producción comercial en 2013, la mina Pueblo Viejo ha aportado más de 3,600 millones de dólares en impuestos directos e indirectos, consolidándose como un pilar clave para la economía dominicana.
Además, entre los años 2013 y 2024, la empresa Barrick Pueblo Viejo ha generado 16,500 millones de dólares en exportaciones, representando el 36 % de las exportaciones nacionales, y cerca de 4,400 millones de dólares en compras nacionales.
Bristow subrayó que la extensión de la vida útil de la mina garantizará que Pueblo Viejo siga siendo un activo económico vital para el país en los próximos años.
Se estima que con el desarrollo de la Instalación de Almacenamiento de Relaves El Naranjo, la operación de Pueblo Viejo se extenderá más allá de 2030.
Actualmente, la empresa cuenta con una fuerza laboral de 3,001 empleados, de los cuales el 98 % son dominicanos. La mina emplea a 1,700 personas de las comunidades cercanas y su proyecto de expansión ha generado y sostenido 1,200 empleos adicionales.
En cambio, Juana Barceló, presidenta de Barrick Pueblo Viejo, destacó los avances del proceso de reasentamiento y mediación en las comunidades cercanas a la mina.
Si bien la construcción de todas las viviendas no se ha completado, de las 653 familias censadas, muchas ya han sido reubicadas. No obstante, algunas aún esperan su nuevo hogar, especialmente en la zona oeste, donde la construcción sigue activa.
La inversión total en el reasentamiento supera los 300 millones de dólares, abarcando la compra de terrenos, construcción de viviendas y programas de sostenibilidad para las familias.
Barceló precisó que se han construido viviendas con dos opciones de terrenos para las familias reubicadas: 300 metros cuadrados más una tarea y media de subsistencia y un solar de 600 metros cuadrados.
Beneficiada
María Holguín Rodríguez nunca imaginó que dejar su hogar en la comunidad de El Naranjo sería tan difícil. Entre lágrimas y emociones encontradas, dio el paso hacia lo desconocido, pero cuando llegó al proyecto Nuevos Horizontes, en la carretera de Cotuí – La Cueva, provincia Sánchez Ramírez, todo cambió.
“Salí gritando de allá y aquí encontré alegría“, expresó María, madre de seis hijos. “Aquí no pongo abanico ni mosquitero porque hace fresco el día entero”, cuenta con entusiasmo, mientras describe su satisfacción con el entorno.
En este nuevo capítulo de su vida, tiene claro que aquí quiere quedarse:
“Aquí voy a pasar mi vejez“, dice con convicción, mientras observa su nuevo hogar con esperanza.