El Ingenio Porvenir sustituye mano de obra haitiana por cosechadoras

El Ingenio Porvenir, ubicado en San Pedro de Macorís, ha iniciado un proceso de modernización que marca un cambio histórico en la industria azucarera nacional: la sustitución progresiva de la mano de obra haitiana en los campos de caña por cosechadoras mecánicas de última generación. La medida responde a la necesidad de mejorar la eficiencia productiva, reducir los costos operativos y atender la disminución de la disponibilidad de trabajadores migrantes en el sector agrícola.
Durante décadas, el corte de caña en República Dominicana ha estado dominado por la fuerza laboral haitiana, considerada esencial para sostener la producción. Sin embargo, las dificultades en la contratación de jornaleros, la presión internacional sobre las condiciones laborales y el creciente costo de la mano de obra han acelerado el paso hacia la mecanización. Según la administración del ingenio, las cosechadoras permiten abarcar en pocas horas extensiones que antes requerían decenas de trabajadores durante jornadas completas, garantizando mayor rapidez en la recolección y reducción de pérdidas por caña seca o deteriorada.
El cambio trae consigo implicaciones sociales y económicas. La sustitución de trabajadores migrantes genera incertidumbre en comunidades dependientes de esta fuente de ingresos, mientras que a nivel nacional plantea el reto de reubicar o capacitar mano de obra para nuevas funciones vinculadas al mantenimiento y operación de la maquinaria. Al mismo tiempo, abre oportunidades para elevar la productividad de la industria azucarera dominicana, mejorar su competitividad frente a otros mercados y responder a estándares internacionales en materia de sostenibilidad laboral.
Con esta decisión, el Ingenio Porvenir se posiciona como pionero en un proceso que probablemente se extenderá a otros ingenios del país. La mecanización no solo apunta a transformar la dinámica de la zafra, sino también a redefinir la relación histórica entre la producción azucarera dominicana y la migración haitiana, marcando el inicio de una nueva etapa en la modernización del sector cañero.

















