El Miércoles de Ceniza: significado y origen del inicio de la Cuaresma

Hoy, miércoles 18 de febrero de 2026, la Iglesia celebra el Miércoles de Ceniza, día que marca el inicio de la Cuaresma en la tradición cristiana, especialmente en la Iglesia Católica, aunque también es observado por comunidades anglicanas, luteranas y metodistas.
¿Qué es el Miércoles de Ceniza?
Es una jornada de oración, ayuno y penitencia que abre un período de 40 días de preparación espiritual antes de la Pascua o Domingo de Resurrección.
Durante la misa, el sacerdote impone ceniza en la frente de los fieles en forma de cruz, pronunciando una de estas frases:
- “Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás” (Génesis 3:19).
- “Conviértete y cree en el Evangelio”.
Las cenizas se obtienen tradicionalmente de la quema de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior.
¿Por qué se celebra?
El significado del Miércoles de Ceniza es profundo y tiene tres dimensiones principales:
Recordatorio de nuestra mortalidad y humildad
Las cenizas simbolizan que venimos del polvo y al polvo volveremos. Es un llamado a la humildad y a reconocer la fragilidad de la vida.
Signo de arrepentimiento y conversión
Desde el Antiguo Testamento —como en el libro de Jonás o en el de Daniel— las cenizas eran señal externa de dolor por los pecados y deseo de cambio. En el cristianismo primitivo también se utilizaban en actos públicos de penitencia.
Inicio de la Cuaresma
Los 40 días recuerdan los 40 días que Jesús pasó en el desierto ayunando y resistiendo las tentaciones (Mateo 4:1-11).
Es un tiempo dedicado a:
- Mayor oración
- Ayuno (especialmente los viernes)
- Limosna y obras de caridad
Todo ello como preparación para celebrar la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.
Breve origen histórico
La práctica de usar ceniza como símbolo de penitencia proviene del judaísmo antiguo.
En los siglos II y III ya existían prácticas cuaresmales en la Iglesia primitiva.
En el siglo XI se estableció oficialmente el rito del Miércoles de Ceniza al inicio de la Cuaresma, para completar exactamente los 40 días de preparación (ya que los domingos no se consideran días de ayuno).
El Miércoles de Ceniza no es solo una tradición externa, sino una invitación a la conversión interior y a renovar el compromiso espiritual. Es un llamado a volver el corazón a Dios y a vivir este tiempo con reflexión y propósito.

















