El síndrome de West una enfermedad rara que afecta a unos 800 niños en Perú

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Perú. – El síndrome de West, un tipo de epilepsia infantil que produce discapacidad si no es detectada a tiempo, afecta a más de 800 niños tan solo en Perú, pesar de lo cual es muy poco conocida a nivel mundial, alertaron especialistas en Lima.

Con motivo del Día Mundial del Síndrome de West, que se conmemora cada 10 de abril, los especialistas remarcaron que se requiere de un diagnóstico oportuno y un tratamiento con medicamentos apropiados para mejorar la calidad de vida de los menores que la padecen.

Al respecto, la doctora Cecilia Medina, gerente médico de la compañía farmacéutica Sanofi Perú, alertó que un diagnóstico tardío aplaza el tratamiento oportuno y los infantes desarrollarán un retraso psicomotor irreversible, debido a los espasmos recurrentes.

UNA ENFERMEDAD CON CAUSAS DIVERSAS

Las causas de esta enfermedad, detalló Medina, son diversas, pero entre ellas destacan las lesiones y malformaciones cerebrales, mutaciones genéticas y las infecciones congénitas.

Aunque su prevalencia es rara o poco frecuente, y se manifiesta con espasmos que aparecen entre los cuatro y ocho meses de edad, en Perú se reporta que alcanza a 812 pacientes.

Por ese motivo, Medina agregó que, ante las primeras señales de alerta, es importante acudir a un neuropediatra para tener un diagnóstico adecuado, en el que se tomarán en cuenta aspectos como la presencia de espasmos, el retraso en el desarrollo psicomotriz y los resultados de un encefalograma.

De no ser atendido a tiempo, este tipo de epilepsia infantil puede afectar la memoria, la atención, las capacidades de aprendizaje y el desarrollo psicomotriz de los niños.

TRATAMIENTO OPORTUNO

“Una vez identificado el síndrome de West, el tratamiento debe comenzar tan pronto como sea posible. Existen en el mercado medicamentos innovadores que reducen las convulsiones hasta en un 90 % de los casos”, indicó la especialista.

Estos medicamentos actúan disminuyendo la actividad eléctrica anormal del cerebro, lo que permite limitar el daño neurológico “y, en consecuencia, mejora la calidad de vida del paciente”, agregó.

Medina explicó que los espasmos o convulsiones pueden darse de manera intermitente y durar hasta 10 minutos, aunque en los casos más graves los pequeños pueden tener hasta decenas por día y, de no ser tratados, serán recurrentes hasta los cinco años.

Cuando se supera esa edad, precisó la experta, la patología se manifiesta con otro tipo de convulsiones.

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