Nueva York.– La tormenta que comenzó a sentirse este viernes en la costa este todavía tiene por delante sus horas más delicadas. El viento del nordeste empuja el mar hacia tierra mientras la lluvia avanza sobre la región. Con la llegada de las mareas altas, comunidades de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Pensilvania se preparan para calles inundadas, árboles caídos y posibles apagones.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró el estado de emergencia en la ciudad de Nueva York, Nassau, Suffolk y Westchester. Su administración advirtió que los efectos podrían prolongarse hasta el domingo y preparó equipos para despejar árboles y responder a rescates en zonas anegadas. La mayor preocupación está en las comunidades costeras de Long Island y en los sectores bajos próximos al puerto de Nueva York y al estrecho de Long Island.
Recibe alertas de última hora
Inmigración, Nueva York, República Dominicana y noticias de investigación directamente en tu teléfono y computadora.

Gratis y puedes cancelar en cualquier momento.
En la ciudad, el alcalde Zohran Mamdani emitió una advertencia de viaje vigente desde la tarde del viernes hasta la mañana del domingo. Los pronósticos oficiales apuntan a ráfagas de entre 40 y 50 millas por hora y acumulaciones generales de dos a tres pulgadas de lluvia. Las autoridades vigilan especialmente los Rockaways, Jamaica Bay y tramos costeros de Brooklyn y Staten Island durante las mareas de esta noche y la mañana del sábado.
Para quienes viven en apartamentos de sótano, el aviso tiene un sentido inmediato. Mamdani pidió conocer de antemano una salida y trasladarse a un piso superior si el agua amenaza la vivienda. También recomendó retirar los vehículos de calles que suelen inundarse y comprobar el estado de trenes, ferris y vuelos antes de viajar.
Al otro lado del Hudson, Nueva Jersey declaró el estado de emergencia en ocho condados, entre ellos Ocean, Monmouth, Atlantic y Cape May. El Servicio Meteorológico Nacional prevé que en algunos sectores bajos cercanos al mar y a vías de agua sujetas a la marea la inundación alcance de dos a tres pies sobre el suelo. Eso podría volver intransitables carreteras y causar daños en estructuras vulnerables. Son riesgos pronosticados, no un balance de daños ya ocurridos.
Connecticut también mira hacia su litoral. Las autoridades de Greenwich informaron de una alerta por inundación costera para el sur del condado de Fairfield, mientras los equipos locales de emergencia siguen la evolución de la tormenta. Allí, como en otras poblaciones junto al estrecho de Long Island, el peligro puede aumentar con cada nueva marea aunque la lluvia disminuya por momentos.
En Pensilvania, el riesgo se concentra en las zonas bajas próximas a aguas de marea de Filadelfia, Delaware County y Lower Bucks. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene un aviso hasta la madrugada del domingo y advierte de posibles cierres en las vías más vulnerables.
La tormenta golpea de una manera que puede engañar a quien solo observa la lluvia desde su ventana. El viento sostenido acumula agua contra la costa y dificulta su retirada entre mareas. A ese empuje se suman el oleaje y las precipitaciones. Por eso las autoridades insisten en alejarse de playas y embarcaciones, evitar desplazamientos innecesarios y nunca intentar cruzar una calle cubierta de agua.
Hasta la noche de este viernes, las alertas describen sobre todo lo que podría ocurrir durante las próximas horas. La magnitud real de las inundaciones y los daños dependerá del recorrido de la tormenta y de cómo coincidan sus vientos con las mareas del sábado.
Imagen de portada generada con fines ilustrativos. No corresponde a un lugar ni a daños documentados de esta tormenta.



Comentarios (0)
Sé el primero en participar en la conversación.