NEW HAVEN, CONNECTICUT.- Un ciudadano de República Dominicana se declaró culpable ante un tribunal federal de New Haven de un cargo relacionado con el tráfico de cocaína, informó la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
El acusado, identificado como Félix Jiménez, de 38 años, admitió posesión con intención de distribuir 500 gramos o más de cocaína.
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De acuerdo con documentos judiciales y declaraciones realizadas ante el tribunal, agentes de un grupo de trabajo de la DEA coordinaron la compra de cocaína con una persona en Nueva York.
El 9 de abril de 2026, Jiménez condujo hasta un lugar acordado en Waterbury, Connecticut, donde entregó aproximadamente un kilogramo de cocaína a un agente encubierto, según las autoridades federales.
Intentó escapar de las autoridades
Después de la transacción, agentes se acercaron al lugar para realizar el arresto. La DEA indicó que Jiménez utilizó su vehículo para impactar varios automóviles de las autoridades y posteriormente huyó a alta velocidad.
Los investigadores lo localizaron poco después escondido dentro de un armario en un taller de reparación de vehículos en Waterbury, donde fue detenido. Permanece bajo custodia desde entonces.
Autoridades encontraron armas en Ansonia
Mientras permanecía detenido, Jiménez fue escuchado durante una llamada telefónica con su novia hablando sobre armas de fuego que se encontraban en una residencia que ambos compartían en Ansonia.
Las autoridades obtuvieron posteriormente una orden judicial para registrar la vivienda y encontraron dos pistolas, según la DEA.
Había sido deportado a República Dominicana
Las autoridades federales informaron que Jiménez había sido deportado a República Dominicana en 2019 después de una condena anterior por un delito federal.
Tras declararse culpable del nuevo cargo de narcotráfico, enfrenta una pena mínima obligatoria de cinco años y una máxima de 40 años de prisión.
La sentencia está programada para el próximo 23 de octubre.
La investigación involucró a la DEA y otras agencias federales y estatales, además de departamentos policiales de varias ciudades de Connecticut, entre ellas New Haven, Waterbury, Ansonia, Shelton, West Haven y Meriden.



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