FLORIDA.- Dania J. Polanco Hiraldo, representante de la Diáspora dominicana, oriunda de El Burro, distrito municipal de Maimón, Puerto Plata, y residente en Florida, hizo un llamado público al ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, para que intervenga ante la prolongada paralización del Centro de Atención Primaria reclamado por El Burro, Monte Aguilar y otras comunidades rurales cercanas.
La denunciante coloca ante el ministro un problema que podría resultar sencillo de resolver para el Estado, pero que para cientos de familias pobres representa una necesidad de vida o muerte. Su petición es que Atallah revise el expediente, determine en qué dependencia quedó detenido y coordine con las instituciones correspondientes la terminación de una obra que la propia comunidad comenzó con sus recursos.
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Durante años, los residentes solicitaron a las autoridades locales de Salud Pública la construcción de una policlínica. La espera se hizo interminable y los comunitarios decidieron hacer por cuenta propia lo que las instituciones no habían realizado.

La historia documental comenzó el 6 de septiembre de 2013, cuando Altagracia Polanco, madre de la denunciante, donó gratuitamente al Ministerio de Salud Pública una porción de terreno de 1,000 metros cuadrados, destinada exclusivamente a la construcción de una policlínica rural en El Burro.
Tras dos años sin que Salud Pública iniciara la obra, Polanco suscribió el 4 de agosto de 2015 un segundo contrato sobre el mismo terreno, esta vez a favor de la Junta de Vecinos Andrés Reyes. La comunidad formó un comité, reunió bloques, cemento, varillas, alambre, relleno, transporte y dinero, y comenzó la construcción el 25 de septiembre de 2015.
Intervención de la diáspora
No había presupuesto público ni compañía constructora. Había hombres, mujeres y niños dispuestos a trabajar. La causa también movilizó a la diáspora dominicana en Estados Unidos.
En Georgia, Zulma Bermúdez vendió ropa, utensilios y broches; un Club de Conquistadores de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Pooler organizó jornadas de lavado de vehículos, y la familia Hiraldo vendió pan dulce para recaudar fondos.
Ese esfuerzo es el que Polanco Hiraldo pide ahora al ministro de Salud Pública, Víctor Atallah que observe. La comunidad no permaneció esperando pasivamente. Entregó el terreno, consiguió materiales y levantó las primeras paredes del centro de salud que necesitaba.
Sin embargo, en lugar de recibir asistencia gubernamental para completar la policlínica, los residentes fueron advertidos por representantes de Salud Pública de que la estructura podía ser demolida si continuaba levantándose sin cumplir las normas técnicas oficiales.
Ante el riesgo de perder todo lo construido, paralizaron los trabajos cuando las paredes habían alcanzado aproximadamente el nivel de las ventanas.
La comunidad acudió al entonces gobernador de Puerto Plata, Iván Rivera Bastardo, y contactó al gerente del área de Salud, Juan Francisco Tati, pero, según Polanco Hiraldo, aquellas gestiones no produjeron una solución.
El expediente demuestra que el problema llegó posteriormente hasta el Ministerio de Salud Pública. En 2019, durante el gobierno de Danilo Medina y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) técnicos de la institución inspeccionaron la construcción y reconocieron que había sido iniciada por los moradores “con sus propios recursos económicos”.
El Ministerio levantó la estructura existente, rediseñó los espacios conforme a las normas sanitarias y preparó un presupuesto técnico de RD$7,622,781.91 para terminar el centro. El documento fue elaborado por los ingenieros José Sánchez y Joaquín Alcántara, y aprobado técnicamente por la arquitecta Jacqueline Gatón, entonces encargada de Infraestructura.
Polanco Hiraldo pregunta al ministro Atallah cómo un proyecto conocido, inspeccionado, rediseñado y presupuestado por Salud Pública pudo quedar paralizado durante siete años más. También le solicita que determine qué institución recibió el expediente, dónde se detuvo administrativamente y por qué nunca se ejecutó.
Un consultorio en condiciones deplorables sustituyó la policlínica
Mientras la obra permanecía detenida, los residentes remodelaron una antigua escuela y la convirtieron en consultorio, luego de que autoridades regionales autorizaran la asignación de médicos pasantes. Polanco Hiraldo aportó una camilla, sillas, equipos médicos, nebulizadores y una máquina de electrocardiograma.
La denuncia sostiene que actualmente el local presenta grietas en el piso, filtraciones en el techo y las paredes, carece de un espacio adecuado para lavarse las manos y no dispone de algunos instrumentos básicos para atender heridas.
El propio informe oficial de 2019 describió el consultorio como una estructura de madera techada de zinc que funcionaba precariamente con médicos pasantes. Es otra de las condiciones que la denunciante pide al ministro Atallah evaluar mediante una inspección técnica inmediata.
Una emergencia puede convertirse en un largo recorrido
Ante una emergencia, los residentes de Monte Aguilar deben recorrer aproximadamente entre 35 y 40 kilómetros para llegar a un hospital en San Felipe de Puerto Plata. El trayecto comienza por un camino vecinal sin asfaltar y en condiciones deplorables, atraviesa Vuelta Larga e Imbert y puede consumir más de una hora.
Aunque el hospital de Imbert se encuentra a una distancia menor, los casos que requieren servicios especializados podrían necesitar continuar hasta San Felipe de Puerto Plata o recorrer hasta 75 kilómetros para llegar al Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, en Santiago.
Polanco Hiraldo conoce ese riesgo. Relata que su abuela Simeona Batista murió el 14 de marzo de 2016, a los 97 años, después de padecer un aneurisma aórtico abdominal.
Ocho días después, su abuelo Antonio Cabrera, de 101 años, presentó debilidad, palidez y dificultad respiratoria. La denunciante, licenciada en Terapia Respiratoria y con experiencia en cuidados intensivos, emergencias y servicios cardiopulmonares, se encontró sin los equipos necesarios y sin un centro cercano donde asistirlo.
Lo colocó en un vehículo y emprendió el recorrido hacia el hospital de Imbert. Según su testimonio, el traslado duró aproximadamente 45 minutos. Antonio Cabrera llegó sin pulso y los intentos de reanimación no lograron salvarlo.
Polanco Hiraldo sostiene que aquella pérdida reforzó la decisión de continuar luchando por la policlínica para evitar que otras familias atravesaran una experiencia semejante.
También denuncia que Juana Hiraldo sufrió un ataque cardiaco y falleció durante un traslado hacia un hospital. Esas circunstancias forman parte de su testimonio y explican la urgencia del llamado dirigido al ministro.
La comunidad no está pidiendo que el Estado comience desde cero. El terreno fue donado, las primeras paredes fueron levantadas y el proyecto cuenta con diseño y presupuesto técnico oficial.
Lo que Dania J. Polanco Hiraldo pide al ministro Víctor Atallah es que rompa el ciclo de burocracia, identifique la institución responsable y encamine una solución definitiva. Para Salud Pública puede tratarse de una pequeña policlínica rural; para las familias de El Burro, Monte Aguilar y las comunidades cercanas puede significar llegar con vida a recibir atención médica.


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