Santo Domingo. El oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) enfrenta tensiones internas tras impulsar un proceso de selección de autoridades basado en consensos en lugar de una convención competitiva, lo que ha generado rechazo en sectores de su dirigencia y militancia en distintas provincias del país.
La Dirección Ejecutiva del PRM activó una Comisión Nacional de Consensos con el objetivo de organizar la escogencia de autoridades para el período 2026-2030 mediante acuerdos entre aspirantes. Una circular interna fechada el 18 de marzo de 2026 instruyó a las estructuras territoriales a levantar listas de candidaturas y formalizar pactos locales, estableciendo un calendario para cerrar negociaciones con actas firmadas. Este esquema prioriza la concertación política sobre el voto interno como mecanismo principal en esta etapa.
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La decisión ha provocado inconformidad dentro del partido. Reportes de medios nacionales indican que dirigentes han expresado desacuerdo con el desplazamiento de la convención como vía central para la renovación interna. Sectores críticos sostienen que el método limita la participación democrática y favorece acuerdos dirigidos desde las cúpulas, en detrimento de procesos competitivos abiertos.
Las reacciones se han materializado en acciones concretas. En la provincia Peravia, dirigentes del PRM depositaron una comunicación exigiendo la convocatoria de una convención interna “democrática y participativa”. Situaciones similares se han reportado en demarcaciones como Santo Domingo Este, donde líderes locales han cuestionado el modelo de consenso y demandan elecciones internas para definir las autoridades municipales.
El marco estatutario del partido añade presión al escenario. Las normas internas del PRM contemplan la realización de convenciones como mecanismo ordinario para la elección de autoridades, permitiendo su aplazamiento solo bajo condiciones específicas y por un período limitado. Este elemento ha sido citado por sectores internos que consideran que el proceso actual podría afectar la legitimidad de las designaciones si no se abre espacio a votaciones donde no exista consenso.
Aunque la dirección del PRM mantiene la apuesta por acuerdos como vía para evitar confrontaciones internas, el creciente número de voces disidentes refleja una disputa sobre el modelo de gobernanza interna del partido, en un contexto previo a decisiones políticas clave de cara al próximo ciclo electoral.

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