Trump pide a Israel detener bombardeos en Gaza y asegura que Hamas “está listo para la paz”

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Washington, D.C., 3 de octubre de 2025 — El presidente Donald Trump sorprendió al mundo al pedir públicamente a Israel que detenga de inmediato los bombardeos sobre la Franja de Gaza, argumentando que el grupo Hamas ha expresado disposición para alcanzar “una paz duradera”. El mensaje, difundido a través de su red social y confirmado por la Casa Blanca, llegó tras una declaración de Hamas en la que aceptó algunos puntos del plan de paz presentado por Trump el mes pasado. Según el mandatario, las señales enviadas por el grupo palestino justifican un alto al fuego inmediato que permita asegurar la liberación de los rehenes y abrir paso a una negociación política.

En su mensaje, Trump sostuvo que “con base en la declaración recién emitida por Hamas, creo que están listos para una paz duradera. Israel debe detener inmediatamente el bombardeo de Gaza, de modo que podamos sacar a los rehenes con seguridad y rapidez. Ahora mismo es demasiado peligroso para hacerlo”. La postura del presidente coloca a Estados Unidos en un delicado punto de presión sobre su principal aliado en Medio Oriente, en un momento en que las operaciones militares israelíes han dejado cientos de muertos y miles de desplazados.

Hamas, por su parte, emitió un comunicado en el que afirmó estar dispuesto a liberar a todos los rehenes, incluidos los fallecidos, y a entregar el control administrativo de Gaza a una autoridad palestina independiente supervisada por la comunidad internacional. El grupo, sin embargo, no aceptó aún desarmarse ni comprometer un calendario de entrega total de prisioneros, dos de los puntos centrales del plan de Trump. También señaló que varias cláusulas “requieren más discusiones” y deberán ser negociadas con la mediación de países árabes y actores internacionales.

El plan propuesto por Trump incluye veinte puntos que van desde el cese inmediato de hostilidades, la liberación de rehenes en un plazo de 72 horas, la retirada gradual del ejército israelí de Gaza y el establecimiento de una autoridad internacional de transición, hasta la reconstrucción del enclave bajo supervisión externa. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu aceptó el plan en principio, aunque bajo presión y con reservas que incluyen garantías de seguridad y verificación de cumplimiento por parte de Hamas. Aun así, la oficina de Netanyahu confirmó que Israel está listo para implementar de inmediato la primera fase, centrada en la liberación de rehenes y un cese temporal de ataques.

El anuncio generó reacciones inmediatas en la región. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, respaldó los esfuerzos de paz de Trump en una llamada telefónica, pero subrayó que para que el plan prospere Israel debe detener los ataques de manera verificable. Egipto, Qatar y otros mediadores árabes también expresaron apoyo, señalando que la ventana abierta podría convertirse en la mejor oportunidad en años para detener el derramamiento de sangre.

Sin embargo, la viabilidad real del acuerdo enfrenta múltiples obstáculos. Hamas no ha prometido desarmarse, Israel mantiene divisiones internas entre los sectores que quieren continuar la ofensiva y los que temen un aislamiento diplomático, y la crisis humanitaria en Gaza se agudiza con miles de desplazados sin acceso a agua, electricidad ni atención médica. Analistas advierten que el reto será transformar declaraciones políticas en acciones concretas en un contexto marcado por la desconfianza mutua y décadas de conflicto.

Mientras tanto, la población civil en Gaza sigue siendo la más afectada, atrapada entre la presión militar de Israel, las negociaciones inciertas y las promesas de paz que hasta ahora no logran detener la devastación. El llamado de Trump representa un giro drástico en el tono de Washington hacia Tel Aviv, pero también abre una incógnita: si la presión de la Casa Blanca bastará para silenciar las bombas y poner en marcha un proceso de paz creíble o si, como tantas veces antes, las palabras quedarán enterradas bajo los escombros de una guerra sin fin.

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