Nueva York.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a dos ciudadanos cubanos y uno venezolano de colaborar presuntamente con una red vinculada a los servicios de inteligencia rusos para organizar asesinatos y ataques en varios países.
Los acusados son los cubanos Oemis Romagoza Durruthy, de 35 años, y Yaidel Delgado Suárez, también de 35; el venezolano Ángel Eduardo Castro, de 22; y los rusos Yuri Khrameev, de 63 años, antiguo coronel de los servicios de inteligencia rusos, y su hijo Kirill Khrameev, de 27 años y miembro del Servicio Federal de Seguridad.
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Los cinco enfrentan un cargo de conspiración para financiar terrorismo y permanecen en paradero desconocido, según la acusación presentada en Nueva York.
Plan contra un disidente ruso en Estados Unidos
De acuerdo con los fiscales, Delgado Suárez y Castro reclutaron durante el verano a una persona residente en Estados Unidos para vigilar a un disidente ruso que creían que vivía en Washington.
La acusación sostiene que inicialmente ofrecieron entre 1,000 y 1,500 dólares para obtener fotografías y videos de lugares relacionados con el objetivo. Posteriormente, habrían ofrecido 40,000 dólares para asesinarlo o hacerlo desaparecer.
Los fiscales también señalan que Delgado Suárez intentó localizar a otras personas que pudieran llevar a cabo el presunto encargo.
Acusaciones por operaciones en Europa
La Fiscalía acusa además a Yuri y Kirill Khrameev de intentar reclutar en 2025 a un ciudadano estadounidense para matar a una persona en Lituania, a quien señalaban por difundir información negativa sobre Rusia.
Según la acusación, después de que el ciudadano rechazara participar en el supuesto asesinato, recibió una propuesta para incendiar un almacén o atacar una subestación eléctrica.
Romagoza Durruthy, por su parte, está acusado de coordinar viajes y otros aspectos logísticos relacionados con ataques en República Checa y Lituania durante 2024.
Los fiscales estadounidenses describen al grupo como una red vinculada a los servicios de inteligencia rusos que presuntamente perseguía a disidentes y organizaba ataques contra países considerados aliados de Ucrania.
Además del cargo relacionado con el financiamiento del terrorismo, Yuri Khrameev, Delgado Suárez y Castro enfrentan una acusación de conspiración para cometer asesinato por encargo, delito que contempla una pena máxima de diez años.



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