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Trump arremete contra el papa León XIV y desata otra tormenta al publicar una imagen con apariencia de Jesucristo

León XIV, primer papa nacido en Estados Unidos, venía cuestionando con creciente firmeza la guerra iniciada con los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. También había reclamado respeto al derecho internacional, protección para…

Trump arremete contra el papa León XIV y desata otra tormenta al publicar una imagen con apariencia de Jesucristo
Abogado Enrique Rosario - inmigracion

Washington.- La imagen apareció cuando la confrontación ya había cruzado una frontera poco habitual. Donald Trump acababa de lanzar una de sus críticas más duras contra el papa León XIV. En Truth Social escribió que el pontífice era débil frente al crimen y terrible para la política exterior. También le pidió que se concentrara en ser un gran papa y no un político. 

Detrás de aquellas palabras había una disputa mucho más profunda.

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León XIV, primer papa nacido en Estados Unidos, venía cuestionando con creciente firmeza la guerra iniciada con los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. También había reclamado respeto al derecho internacional, protección para los civiles y una salida negociada al conflicto. 

Trump respondió aumentando el tono.

Además de cuestionar al pontífice por asuntos de política exterior, lo acusó de ser débil frente a las armas nucleares y llegó a sugerir que había sido elegido papa por ser estadounidense y porque desde el Vaticano pensaban que esa condición ayudaría a manejar al presidente de Estados Unidos. Reuters documentó esas declaraciones realizadas por Trump en sus publicaciones. 

León XIV decidió contestar.

Durante un viaje a África aseguró que no tenía miedo de la administración Trump y que continuaría pronunciándose contra las guerras, las muertes de civiles y el sufrimiento de personas inocentes.

Su mensaje fue sencillo. La Iglesia, explicó, debía continuar promoviendo paz, diálogo y soluciones justas.

Pero aquella noche ocurrió algo que trasladó la controversia desde la política internacional hasta el terreno religioso.

Trump publicó en Truth Social una imagen generada mediante inteligencia artificial en la que aparecía vestido con una túnica blanca y roja, rodeado de una iluminación intensa y colocando una mano sobre la frente de un hombre tendido en una cama.

De sus manos parecía salir luz.

Al fondo podían verse la bandera estadounidense, la Estatua de la Libertad, águilas y otros símbolos nacionales.

Reuters confirmó que la imagen había sido publicada el 12 de abril desde la cuenta de Trump y describió la representación como una figura semejante a Jesucristo. 

La reacción llegó incluso desde sectores religiosos y conservadores que normalmente respaldan al presidente.

Algunos calificaron la imagen de blasfema. Otros cuestionaron que un dirigente político utilizara una representación asociada directamente con Cristo y con las escenas bíblicas de sanación. 

Trump terminó eliminándola.

Cuando periodistas le preguntaron por aquella publicación, ofreció una explicación distinta.

Dijo que había pensado que la imagen lo representaba como un médico ayudando a sanar a las personas, no como Jesucristo. 

La explicación no puso fin a la polémica.

Un profesor de historia del arte consultado por Reuters señaló que la composición utilizaba elementos presentes durante siglos en representaciones cristianas de Cristo como sanador, entre ellos la luz alrededor de la figura principal y el resplandor que parecía salir de sus manos. 

La confrontación había adquirido entonces una dimensión difícil de ignorar.

Por un lado estaba un papa estadounidense cuestionando la guerra y reclamando protección para quienes estaban muriendo lejos de Washington.

Por el otro, un presidente estadounidense enfrentándolo públicamente y difundiendo una imagen cuya simbología fue entendida por numerosos cristianos como una representación de sí mismo ocupando el lugar de Cristo.

León XIV optó por no convertir aquello en una batalla personal.

Dijo que no se consideraba un político.

Y volvió al mensaje que había colocado en el centro de su confrontación con Washington.

Bienaventurados los que trabajan por la paz. 

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